domingo, 1 de mayo de 2022

EL OCASO DEL DEPORTIVO TOLUCA

 Vaya que ha sido complicado poder escribir esto, habiendo tantas maneras de iniciar el texto elegí lo siguiente: Que orgullosos debemos sentirnos de ser aficionados del Deportivo Toluca, pero que complicado es ser aficionado del Toluca en esta época. Pasar de ser un equipo que se hacía respetar a uno que cualquier rival ningunea, no es fácil. Que semana a semana se destaque más lo malo que lo bueno, que los aficionados de otros se la pasen burlándose de nosotros, ver que la calamidad aumentaba conforme avanzaba el calendario es complicado y para ello hay muchos culpables.

El clausura 2022 fue el epítome de una serie de malas decisiones que se vienen arrastrando de años atrás. Todo empezó de manera confusa cuando se decidió cesar a Hernán Cristante y se trajo a Ignacio Ambriz, un movimiento que si bien fue intempestivo generó confianza en la mayoría de la afición pues Ambriz tenía un mejor currículum y hambre de revancha.

Meses después de eso el equipo ha tocado fondo. Goleadas por montón, jugadores desganados, un técnico abrumado, una directiva rota, un dueño desinteresado y una afición frustrada es lo que dejó el torneo. El pago de una multa es lo de menos para los de pantalón largo y corto, para el mandamás del Deportivo el costo es mínimo, los demás se pueden ir en cualquier momento y se libran del problema, los que sufrimos somos los de la tribuna, los que desde casa apoyan y somos a quienes más nos pesa el asunto.

El pagar la multa por ser el tercer peor equipo a lo largo de tres años es algo que da vergüenza, es algo que abruma y eso que hemos vivido otras épocas grises, pero no tan oscuras como la actual. No es como para equipararlo a un descenso porque en México sólo desciende un equipo, pero sí es una mancha en el extenso currículum de una institución que se jacta de ser grande, más no popular.

En la ya lejana época de los torneos largos nuestros Diablos tuvieron campañas horribles, es más, hasta el equipo de Cardozo, Morales, Sinha y Cristante tuvieron un torneo para el olvido, sin embargo, había mucha diferencia entre esos equipos y el actual, la cual era el profesionalismo, el apoyo de la directiva y la comunión entre todas las partes.

Don Nemesio Díez siempre vio por el equipo, estaba al pendiente de todo y si era necesario llamaba la atención a más de uno. Sí, tuvo un lapso de 23 años sin liga y 14 sin títulos (dado que ganó la copa en el 89), también tuvo a su lado a directivos inútiles, le dio oportunidad a técnicos sin capacidad y a jugadores malísimos, pero nunca, nunca dejó que secuestraran a la Institución como ahora.

Valentín Díez asumió el control del equipo en el 2000 después de la muerte de su padre, lleva 22 años y 4 títulos de liga, 2 campeón de campeones y un título de CONCACAF, sumando a eso algunas cuantas finales más. El problema con él es su falta de identidad para con el Toluca y el relegar las decisiones importantes a gente inepta, sin duda alguna él es el principal responsable del actual andar del equipo.

Los directivos inútiles, el “Concejo” que no sirve para nada (que finalmente y gracias al buen “Fantasma” Suárez sabemos que están enlazados), jugadores que ya sólo juegan por el dinero y no por buscar estar en lo más alto, técnicos que no han sabido darle la vuelta a situaciones complicadas y que no han tenido voz para traer mejor material humano (o quizá no les han hecho caso) y hasta la ahora dividida afición tienen su grado de responsabilidad, pero ni juntando a todos los antes mencionados se puede alcanzar el grado de culpabilidad del dueño.

Haré un pequeño paréntesis para tocar el tema de la afición y las redes sociales. Todas y todos tenemos una opinión que queremos sea escuchada y la tecnología a dado pie a que se pueda expresar, sin embargo, estas también han brindado “poder” a figuras que sólo buscan popularidad, generar controversia barata, se dicen expertos y como sabelotodos actúan; se creen superiores a los demás por tener más reacciones y ningunean a los demás. Esas personas también son un cáncer para los aficionados porque se sienten intocables, con poder y al final por mucho que digan o hagan son uno más.

 A día de hoy puedo decir que el Toluca es un club desamparado, desahuciado y sin futuro, secuestrado por directivos que no saben moverse, por promotores que sólo ven por ellos mismos, por jugadores que no desquitan en lo más mínimo el alto salario que tienen, por aficionados que en lugar de unir buscan dividir y que tiene un dueño que poco a poco ha ido dejando de lado al club de los amores de su padre.

La multa es lo menos importante, lo que nos debe preocupar es el futuro del equipo. No va a ser vendido, de eso hay que olvidarnos, seguro la próxima temporada se parchará un poco, pero no se arreglará. Hay ya muchos intereses internos de por medio y no hay alguien que le ponga un alto a ello. Los que estamos siempre somos los que la pasamos mal, quienes tenemos que aguantar de todo y quienes, a pesar de los pesares, seguiremos fieles al club.

Desde hace varios torneos Toluca es un equipo sin alma, con pocos jugadores que realmente buscan aportar y ser profesionales; con muchos que piensan más en el look, en los bloqueos de redes sociales, en que su quincena llegue completa sin desquitarla y que está falto de calidad, de sustancia y de fútbol. Lo peor es que en épocas de vacas flacas se está haciendo “ídolos” a tipos que no dejan todo en la cancha y por eso se crecen.

Ojalá se dé un milagro pronto, que alguien ilumine a todas las partes para que trabajen por el bien del club y lo hagan de nuevo uno competitivo, porque si se es competitivo tarde que temprano llegará el éxito. Mientras, a aguantar vara, sin bajarnos y tratando de apoyar, pero exigiendo también, a nuestros Diablos Rojos del Toluca.

sábado, 22 de enero de 2022

EL DIABLO HUNDE AL KRAKEN EN MAZATLÁN

 Los Diablos Rojos del Toluca lograron un importante triunfo en Mazatlán al vencer a los “Cañoneros” con un marcador de 1-2. Sí, no fue un triunfo bonito, se tuvo que venir de atrás nuevamente y tuvimos que sufrir un primer tiempo lleno de errores y desconcentraciones, aún así lo importante era ganar y más tomando en cuenta todo el tiempo que no se va a jugar próximamente.

El 11 inicial no mostró variantes respecto a lo visto el domingo pasado, eso sí, los errores en la parte baja del equipo son como el conejo de la famosa marca de pilas: siguen y siguen y siguen. El encuentro empezó parejo, sin mucha llegada, poco a poco los locales empezaron a poner en aprietos a la zona baja del equipo por querer salir jugando, cosa que el equipo sinaloense logró anular.



Balones perdidos, esa fue la tónica en muchos momentos del primer tiempo, siendo uno de ellos aprovechado para generar el gol local. Afortunadamente sólo uno en contra se llevaron al vestidor los Diablos, sino la cosa se habría puesto muy complicada. Hay que reconocer que Ambriz sabe reestructurar el accionar de los suyos en sus charlas técnicas y de ahí se pudo trabajar mejor en el segundo tiempo, aunado a la poca ambición de los locales por aumentar el marcador.

Toluca se hizo con el balón y volvió a demostrar que el juego de conjunto que quiere implementar el técnico va a llegar tarde o temprano, por ahora sólo tenemos chispazos y esbozos, siendo estos suficientes para sacar el triunfo. Se sigue teniendo mucho margen de mejora. Lo que sigue siendo de miedo es la manera en que se defiende, entre Ortega y Vanegas no se ha visto progreso, siguen cometiendo pifias que si bien la mayoría no se ven reflejadas en el marcador se notan y generan desconfianza en la afición.



Si la directiva tiene en mente contratar un central deberán hacerlo ya, para incrementar la competencia y que con ello se suba el nivel. Siendo sinceros Torres Nilo no es ya un jugador que pueda generar esa seguridad como revulsivo atrás y Sartiaguín perdió muchos puntos tras su partido de la jornada 1. ¿Llegará alguien más? No lo sabemos, ojalá sí.

Fuera de eso, el triunfo es siempre el bálsamo para trabajar de mejor manera, más si se viene un paro para el equipo de 3 semanas. Lo importante era ganar y si se va a ganar jugando feo, que así sea, para salir de todos los problemas que se tienen en cociente y pensar en algo más, recordar que este proyecto recién empieza y los errores van a seguir un buen rato, será cosa de esperar que los aciertos que se tengan sean más que lo negativo. Por el momento nos quedamos sin futbol un buen rato, rato que esperemos sirva para ajustar lo que notoriamente se ve que aún no está bien.

 


lunes, 17 de enero de 2022

TRIUNFO DE SANTO REMEDIO

 

Los Diablos Rojos del Toluca se repusieron a un mal inicio y pudieron lograr su primer triunfo del torneo al vencer a Santos 3-1 en el Nemesio Díez. El partido de los de Ambriz no fue redondo, tuvo errores y subieron sobreponerse a ellos para dar una alegría a todos los aficionados desde aquel lejano 18 de septiembre de 2021.

El partido inició con cambios respecto a la derrota en C.U., varios titulares pudieron iniciar y la primera aparición de Carlos Guzmán fue aceptable. Se empezó con nervios, el rival se apropió del balón, de la cancha e inquietaba mucho, tanto así que anotaron el primer gol del encuentro gracias a una desatención en un tiro libre.



Fue hasta la media hora del primer tiempo que Toluca empezó a carburar. No fue fácil, no fue vistoso en muchos momentos, se sufrió, sin embargo, hay chispazos de buen fútbol que pueden ilusionar a quienes queremos ver un buen torneo del equipo. La mano de Ambriz aún no se nota del todo, hay idea y desde ahí se debe trabajar.

La defensa sigue siendo el punto más flaco. Se sigue sin notar una buena conjunción entre los centrales, el querer salir con balón controlado desde la defensa también está costando mucho, no sé si se por falta de costumbre o por calidad, espero sea lo primero y pronto se pueda dominar ese sistema, sino será muy complicado aplicar la idea del técnico.



También hay cosas positivas. De mediocampo para arriba se nota calidad, falta un poco de conjunción, hay dinamismo y todo pinta bien por ahora o eso creemos. A diferencia de demostraciones pasadas el ánimo no cayó al momento de verse abajo y eso demuestra que hay trabajo en lo mental además del habitual en los entrenamientos, punto positivo para el cuerpo técnico.

Ganar siempre será un bálsamo para cubrir lo que está mal y que se pueda trabajar de manera tranquila en la semana, ahora la próxima prueba será aún más complicada al enfrentar a un rival que viene descansado y que tiene más tiempo para preparar al rival. El sueño sigue, se ve trabajo, la cosa ahora será saber redondear los partidos. Que el balón siga rodando a nuestro favor.



martes, 11 de enero de 2022

VERGÜENZA ROJA EN C.U.

Los Diablos Rojos del Toluca iniciaron con el pie izquierdo su participación en el clausura 2022. Lo que se vio en Ciudad Universitaria fue una exhibición para llorar, para enojarse, para reclamar a todos y cada uno de los que fueron partícipes, no sólo por el abultado marcador (5-0) sino porque se dio una de las peores exhibiciones de fútbol que ha dado el equipo rojo en, mínimo, 10 años.

La pandemia de COVID pasó factura y no dejó trabajar al flamante técnico Ignacio Ambriz como habría querido. De cualquier manera el 11 que presentó no tiene justificación para una actuación digna de equipo de llano, se vio que muchos de los que iniciaron están para ser banca, si bien les va, y que no tienen nivel actualmente para ser jugadores titulares de un equipo del calibre del Toluca.



Dicen los expertos que han platicado con Ambriz sobre que él busca que su equipo corra y se desgaste de manera inteligente, cosa que no sucedió. La extraña línea de 5 que presentó o se vio articulada, destacando de manera negativa el joven Brandon Sartiaguín, quien no se cansó de ceder espacios y marcó de mala manera, de igual manera Jorge Torres Nilo nos enseñó que, de momento, parece más un elemento que está a las puertas del retiro que de ser alguien productivo.

Tantos errores abajo, tantas salidas malas y tanto nerviosismo generaron que la media, y por ende la delantera, no pudiera producir. Sin balones y teniendo que bajar a recuperar y defender poco o nada se podía generar. La entrada de varios supuestos titulares cortó aún más al equipo y bueno, el resultado está ahí.


Hay poco o nada por destacar después de tremenda exhibición, a la mala, del Deportivo Toluca. Muchos podrían decir que Gustavo Gutiérrez es quien mejor lo hizo y están en lo cierto, lamentablemente que te metan 5 goles y que sacaras mínimo 3 más es algo que merma en la cuestión anímica. Otro punto por considerar, que podría dar esperanza de que vienen buenas cosas, es que este resultado se dio en la primera jornada, aún hay un mundo de puntos y tiempo para arreglar las cosas.

En Ambriz confiamos, eso es seguro, la cosa es que el tema del cociente y la ya muy larga racha sin ganar pesa y hasta que no se rompa la misma las cosas no van a cambiar. Todos queremos ver a un equipo dinámico y espectacular, eso puede tardar, quizá veamos el próximo domingo contra Santos a un equipo tímido, que buscará anotar, eso sí, y que tratará de cuidar el cero en propia puerta más que tratar de quitarlo en el arco rival.



Esta semana será clave para que el equipo se recupere en lo anímico, que se logre mejor juego de conjunto y que de ahí empiece a carburar todo de manera positiva. No dejemos la esperanza atrás y ojalá que en la jornada siguiente se consigan los tres puntos, eso cambiará el panorama completamente.

lunes, 3 de enero de 2022

NUEVO AÑO, NUEVA ESPERANZA ROJA

El Deportivo Toluca tuvo un cierre de año vertiginoso, la eliminación en repechaje después de pasar medio torneo sin conseguir victoria alguna pesó, al parecer, en la cúspide de la escuadra y se decidió hacer una revolución total en el cuerpo técnico, dando con ello la baja de varios elementos.

La llegada de Ignacio Ambriz al mando del conjunto rojo renovó ánimo entre muchos sectores de la afición, asimismo, generó molestia al romper un “proyecto” de tajo. Sólo el tiempo dirá si la decisión fue correcta, lo que sí hay que reconocer es que Ambriz traerá hambre de triunfo después de su corto paso en la segunda división del fútbol español en el cual su estancia fue cortada de tajo y eso podría convenir por estos rumbos.



Todo cambio de entrenador trae consigo partida de jugadores. Rubens Sambueza, el referente del equipo en los últimos torneos, pidió salir y le cumplieron Antonio Ríos, el último jugador que quedaba del título más reciente también partió; Barbieri y el “Gallito”, jugadores que se ganaron un poco de cariño, cambiaron de aire y otros tantos que tuvieron una estancia gris como Salinas, Pardo y algún otro que falte, dejan de ocupar espacio en la banca.

Para cubrir todas las bajas se trajo a un grupo de jugadores con experiencia en la liga y que buscan revancha. El grupo está encabezado por Leo Fernández, viejo conocido del equipo, que por fi regresa a donde pudo brillar y eso causa expectativas muy altas para quienes apoyan al equipo. Con él llegan Guzmán (excampeón mundial sub17), el “fideo” Álvarez, Jordan Sierra y Camilo Sanvezzo. Varios son jugadas arriesgadas, otros quieren consolidarse, lo que es seguro es que meterán competencia interna y eso siempre beneficia al equipo.



¿Con esto tiene Toluca para volver a ser protagonista? Puede ser. Hay que recordar que el problema principal es el tema del cociente, donde no se pudo alejar de los últimos lugares y se ronda peligrosamente al pago de la multa. Si todo va bien y los resultados se van dando se podrá salir pronto de ese problema y empezar a pesar en algo más, recordemos que para poder caminar se debe aprender a gatear.

El equipo ha trabajado junto lo suficiente como para ya saber un poco de la idea futbolística de Ambriz, a unos días de que inicie el torneo se tiene al platel casi completo y se augura que se puede iniciar con el pie derecho, lamentablemente hay un enemigo más al cual no se ha podido vencer y ese es el COVID. A día de que se escribe esto, 3 de enero, y con información de Juan Carlos Cartagena, hay un brote del virus en el equipo y no se podrá empezar con varios de los supuesto titulares, eso perjudicará el accionar en las primeras fechas y si no llegan los resultados pronto la presión podría ser mucha.

Otro punto a destacar es la defensa, el área más débil del equipo no tiene aún refuerzo importante y si bien la pareja Vanegas-Ortega ya tiene más minutos juntos, nada nos da garantía de que ya funcione mejor, sumando a eso que no se cuenta con un portero cien por ciento consolidado da como resultado que las dudas aparezcan todavía. Ya veremos qué pasa a partir del domingo.



Si alguien espera ver como favorito desde ahora al Deportivo Toluca mejor tome un banco y acomódese. Los Diablos están en un proceso de reconstrucción, nuevamente, y hay que tener paciencia, mucha paciencia para que el actual proyecto se consolide. Hay experiencia en el banquillo, jugadores con calidad y ganas de sobresalir, parece que ya todos en la institución están jalando para un mismo lado, será cosa de esperar que el trabajo rinda frutos. Para mi Toluca debe clasificar sin problemas en el repechaje y en cuartos dará batalla, mucha batalla, sin embargo, creo que este torneo será para cimentar lo que se busca y a partir del próximo sí podremos decir que se puede pelear por el título, ojalá me equivoque y desde ahora se pueda aspirar al trofeo, pero las cosas deben ser paso a paso.

Sin más, a esperar que sea domingo 9 de enero a las 12:00 para volver a ver a los nuestros en el rectángulo verde, tratando de que el balón ruede a nuestro favor.

domingo, 7 de noviembre de 2021

TOLUCA APERTURA 2021: DE LA LUZ A LA OSCURIDAD



El apertura 2021 finalizó y con ello los Diablos Rojos del Toluca ya pueden hacer el recuento de los daños, un recuento que nos muestra lo irregular que fue el equipo, con más momentos de tristeza que de alegría para el aficionado y que nos deja un síntoma horrendo del cual se escribirá más adelante.

La temporada inició con la incertidumbre que se da torneo tras torneo desde hace muchos años: contrataciones de jugadores sin mucho cartel, renovaciones que se veían con buenos ojos en el momento y la ilusión de que todo sería aún mejor después de la “buena” imagen que se dio en la liguilla pasada.

El principio fue aún mejor de lo que se esperaba con tres triunfos consecutivos, dos de visita y uno frente a unos diezmados, pero competitivos, Tigres. Había gol, había un poco de orden y se veía ese algo que indicaba que, a pesar de no tener nombres relevantes, el juego de conjunto suplía la falta de calidad en algunas zonas.



Llegó el primer bache, tres partidos sin ganar, una goleada en contra y los primeros puntos que se dejaban ir contra un rival directo en la tabla de cocientes. Cruz Azul le pasó por arriba al Toluca, quizás uno de esos accidentes del fútbol porque todos los errores que se podían dar se dieron del lado rojo; Mazatlán se robó un punto del Nemesio Diez, mostrándose que el local en el segundo tiempo. Para algunos los focos rojos empezaban a prenderse, para otros fue cosa menos. El partido contra Atlas fue olvidable, un punto de visita no era malo en ese momento y la confianza seguía.

La segunda racha buena empezó después del somnífero encuentro en el Jalisco. Frente a Pumas se tuvo un partido complicado, se logró ganar aprovechando el hombre de más que se tuvo durante casi todo el partido; contra Pachuca fue un gol de último minuto lo que hizo la diferencia, se jugó bien, no se puede negar y en una cancha que se complica mucho, eso dio más valor al triunfo.

Finalmente, el partido más esperado para muchos aficionados del Toluca se dio. Enfrentar al América es algo diferente, muchos viven sólo para ese partido y casi casi dan el torneo por bueno por sólo ganar este encuentro, en lo personal es un partido más para mi, no se me hace la gran cosa y bueno, respeto a quienes lo creen lo más importante.



Toluca aplastó al equipo que llegaba como líder e invicto, pudo ser una goleada y no fue así dada la mala puntería. Este partido fue el parteaguas del torneo, parece ser que se jugaban el título y, lamentablemente, se dio el síndrome del equipo chico: jugar bien contra el equipo capitalino y de ahí se desinflan todos y parece que sólo contra ellos se saca lo mejor. Doloroso eso, doloroso porque sabemos que Toluca no está ni cerca de ser un equipo chico, sin embargo, sus actuaciones posteriores indican que juega como uno así.

El panorama se veía despejado dado que la parte más dura del calendario había pasado, quedaban varios encuentros en casa frente a equipos no tan fuertes y se creía que tanto saldríamos del problema porcentual como se pelearía por ser de los mejores cuatro. Grave error. Contra Monterrey se dio un buen partido pese a haber perdido, muchas llegadas, muchos postes y estaba dentro de las derrotas presupuestadas, de ahí todo empezó a ponerse gris, negro y peor.

Dos partidos en casa frente a San Luis y Querétaro hacían pensar que los seis puntos eran casi seguros, nada más lejos de la realidad. San Luis se llevó el triunfo y Querétaro estuvo muy cerca de hacer lo mismo gracias a la displicencia roja por no matar un encuentro que tenía controlado. Después de eso se viajó a Zapopan para perder contra un Guadalajara que tampoco traía mucho.



Toluca acumulaba cuatro sin ganar, cuatro sin buen fútbol y cuatro donde las dudas se acrecentaban. Frente a Necaxa, en casa, se rescató un punto que se convirtió en algo valioso dado que se jugó con un hombre menos durante mucho tiempo. En Torreón se jugaron los mejores 45 minutos de la segunda mitad del torneo y sólo una desatención general evitó que se trajeran el triunfo, uno que habría cambiado la manera de cerrar el torneo.

León fue un buen sinodal, se siguió con la inoperancia ofensiva, pero se mantuvo el cero en puerta. Aquí Toluca perdió toda posibilidad de depender de si mismo para entrar en los primeros cuatro del torneo, aún con la horrenda racha que se traía se tenía esa oportunidad. Se cerró el torneo con una horrorosa derrota en Puebla, no tanto por el marcador sino por lo mostrado en cancha. Un equipo desangelado, con un técnico que se ve abrumado y una directiva inoperante es lo que fue el Toluca. Con todo y eso, se llegó al repechaje y se puede aspirar al título, por muy loco que se lea eso.

Analizando al equipo en lo general nos quedamos que parece un equipo sin alma. Era una ilusión lo que se vio durante las primeras nueve jornadas, pero el rendimiento general no debería haber sido tan paupérrimo como se vio en la segunda mitad del torneo. ¿Cómo es posible que un grupo de profesionales puedan tener momentos tan altos y momentos tan bajos por largo tiempo? Hay muchos problemas que no se pueden arreglar y más si tomamos en cuenta que se mantuvo una base que el técnico quería.



En la portería creo que se vio a un Luis García más sólido que en otros torneos, ya tiene confianza y seguridad, lamentablemente una lesión le impidió jugar la parte final del torneo. Gustavo Gutiérrez cumplió bien cuando tuvo que entrar, se le vio lo novato en algunas jugadas, pero si se le da confianza y preparación se puede convertir en un sólido suplente. Alfredo Saldívar ya debe salir del club.

La defensa fue un área muy castigada por lesiones y ausencias, no se logró estabilidad en esta zona y eso se vio a lo largo del torneo. Barbieri y Ortega eran la pareja titular, la lesión del argentino hizo que entrara al tiro Vanegas, hombre que si bien no es el próximo Da Silva, mejoró su nivel partido a partido. Sartiaguín tuvo algunos minutos, Torres Nilo jugó tanto de lateral como de central sin notarse tanto y en los laterales Salinas se lesionó, Raúl López vino de más a menos, Rigonato sólo fue su gol contra Pachuca y el joven Rodríguez tuvo buenos momentos en la lateral izquierda.

La media de contención fue de Baeza y Vázquez, hombres que jugaron bien en muchos momentos y en otros dieron que desear. No fueron estables y eso se notó en ciertos momentos. La falta de otro contención que los refrescara se notó dado que Ríos casi no tuvo minutos (y no tiene nivel ya) y González tuvo sus primeros minutos en la última fecha.

Un poco más arriba tuvimos a Sambueza y Castañeda, el primero empezó a todo galope y se quedó sin combustible por diversas razones. Castañeda no se acomodó nunca en el esquema actual y si bien tuvo chispazos su actuar gris lo llevó a la banca en muchos partidos. El fútbol del Toluca siempre salió de los pies del 14 rojo, se agradece que sea un profesional de cabo a rabo,, pero depender de un jugador de 37 años no es algo que sea positivo, sumado a eso que su producción decayó y sus compañeros no lograron dar el salto para suplir eso (aunque también había momentos en que el ritmo no era el ideal para la posición en que juega).

La delantera fue una lágrima. El otrora campeón de Goleo, Alexis Canelo, volvió a su nivel normal, sumando a eso múltiples lesiones, y no pesó. De Ian González, Michael Estrada y Brian Samudio poco y nada que decir, poco aporte de todos. Uno con ganas y sin calidad, otros con displicencia y otro que se veía perdido fueron nuestro ataque. El “Puma” Chávez tampoco es que haya sobresalido, pero con su par de chispazos en poco tiempo de juego se le vio un “algo” más que a los extranjeros.



El técnico es cosa aparte. Quizá dentro del vestidor hubo crítica y autocrítica, regaños, momentos donde recalcó la importancia de defender a la institución de manera loable, pero lo que mostró a la afición y la prensa fue otra cosa. Siempre veía todo bien, aunque en la cancha era claro que no, hablaba bonito decía que había trabajo, no reflejado, y al final se rompió. En la conferencia frente a Puebla la frustración se apoderó de él y empezó a repartir culpas (de manea disfrazada).

Para acabar, resulta extraño que tantas lesiones musculares, entre otras, hayan invadido al equipo. Ojalá se ponga énfasis en ello porque eso fue motivo de que no se haya mantenido la estabilidad en muchas zonas de la cancha.

Si bien numéricamente y en posición final el torneo fue de los menos malos de los últimos tiempos, eso no sirvió de mucho. En el aspecto futbolístico no hubo mejora, en cualquier lugar del mundo si no ganas durante la mitad de tu torneo ni de chiste podrías aspirar al título, bendita Liga MX que permite soñar no sólo a ocho sino a doce equipos y sí, en liguilla todo puede pasar, así que la vela sigue encendida, de manera tenue, pero encendida para muchos.

En el aspecto porcentual no hubo gran cambio, se perdieron puntos contra rivales directos, la multa nos respira en la nuca. No hay descenso, eso alivia a muchos, en lo personal es vergonzoso tener que estar involucrados en este tema después de años y años de estar en la parte alta de la liga, sin embargo, es un justo castigo por hacer las cosas mal en todos los niveles.

El rival en repechaje serán los Pumas de la UNAM, equipo que cerró bien el torneo, todo lo contrario de los Diablos Rojos. Será un encuentro interesante y ya de ahí lo que venga es bueno, ya en unos días escribiremos de ello, en esa etapa se podría lavar la mala imagen que se dejó en la fase regular, la cual fue el punto de este escrito. Gracias por leer y seguimos apoyando siempre al Deportivo Toluca.

TOLUCA APERTURA 2021: DE LA LUZ A LA OSCURIDAD

El apertura 2021 finalizó y con ello los Diablos Rojos del Toluca ya pueden hacer el recuento de los daños, un recuento que nos muestra lo irregular que fue el equipo, con más momentos de tristeza que de alegría para el aficionado y que nos deja un síntoma horrendo del cual se escribirá más adelante.

La temporada inició con la incertidumbre que se da torneo tras torneo desde hace muchos años: contrataciones de jugadores sin mucho cartel, renovaciones que se veían con buenos ojos en el momento y la ilusión de que todo sería aún mejor después de la “buena” imagen que se dio en la liguilla pasada.

Todo inició aún mejor de lo que se esperaba con tres triunfos consecutivos, dos de visita y uno frente a unos diezmados, pero competitivos, Tigres. Había gol, había un poco de orden y se veía ese algo que indicaba que, a pesar de no tener nombres relevantes, el juego de conjunto suplía la falta de calidad en algunas zonas.

Llegó el primer bache, tres partidos sin ganar, una goleada en contra y los primeros puntos que se dejaban ir contra un rival directo en la tabla de cocientes. Cruz Azul le pasó por arriba al Toluca, quizás uno de esos accidentes del fútbol porque todos los errores que se podían dar se dieron del lado rojo; Mazatlán se robó un punto del Nemesio Diez, mostrándose que el local en el segundo tiempo. Para algunos los focos rojos empezaban a prenderse, para otros fue cosa menos. El partido contra Atlas fue olvidable, un punto de visita no era malo en ese momento y la confianza seguía.

La segunda racha buena empezó después del somnífero encuentro en el Jalisco. Frente a Pumas se tuvo un partido complicado, se logró ganar aprovechando el hombre de más que se tuvo durante casi todo el partido; contra Pachuca fue un gol de último minuto lo que hizo la diferencia, se jugó bien, no se puede negar y en una cancha que se complica mucho, eso dio más valor al triunfo.

Llegó el partido más esperado para muchos aficionados del Toluca. Enfrentar al América es algo diferente, muchos viven sólo para ese partido y casi casi dan el torneo por bueno por sólo ganar este encuentro, en lo personal es un partido más para mi, no se me hace la gran cosa y bueno, respeto a quienes lo creen lo más importante.

Toluca aplastó al equipo que llegaba como líder e invicto, pudo ser una goleada y no fue así dada la mala puntería. Este partido fue el parteaguas del torneo, parece ser que se jugaban el título y, lamentablemente, se dio el síndrome del equipo chico: jugar bien contra el equipo capitalino y de ahí se desinflan todos y parece que sólo contra ellos se saca lo mejor. Doloroso eso, doloroso porque sabemos que Toluca no está ni cerca de ser un equipo chico, sin embargo, sus actuaciones posteriores indican que juega como uno así.

El panorama se veía despejado dado que la parte más dura del calendario había pasado, quedaban varios encuentros en casa frente a equipos no tan fuertes y se creía que tanto saldríamos del problema porcentual como se pelearía por ser de los mejores cuatro. Grave error. Contra Monterrey se dio un buen partido pese a haber perdido, muchas llegadas, muchos postes y estaba dentro de las derrotas presupuestadas, de ahí todo empezó a ponerse gris, negro y peor.

Dos partidos en casa frente a San Luis y Querétaro hacían pensar que los seis puntos eran casi seguros, nada más lejos de la realidad. San Luis se llevó el triunfo y Querétaro estuvo muy cerca de hacer lo mismo gracias a la displicencia roja por no matar un encuentro que tenía controlado. Después de eso se viajó a Zapopan para perder contra un Guadalajara que tampoco traía mucho.

Toluca acumulaba cuatro sin ganar, cuatro sin buen fútbol y cuatro donde las dudas se acrecentaban. Frente a Necaxa, en casa, se rescató un punto que se convirtió en algo valioso dado que se jugó con un hombre menos durante mucho tiempo. En Torreón se jugaron los mejores 45 minutos de la segunda mitad del torneo y sólo una desatención general evitó que se trajeran el triunfo, uno que habría cambiado la manera de cerrar el torneo.

León fue un buen sinodal, se siguió con la inoperancia ofensiva, pero se mantuvo el cero en puerta. Aquí Toluca perdió toda posibilidad de depender de si mismo para entrar en los primeros cuatro del torneo, aún con la horrenda racha que se traía se tenía esa oportunidad. Se cerró el torneo con una horrorosa derrota en Puebla, no tanto por el marcador sino por lo mostrado en cancha. Un equipo desangelado, con un técnico que se ve abrumado y una directiva inoperante es lo que fue el Toluca. Con todo y eso, se llegó al repechaje y se puede aspirar al título, por muy loco que se lea eso.

Analizando al equipo en lo general nos quedamos que parece un equipo sin alma. Era una ilusión lo que se vio durante las primeras nueve jornadas, pero el rendimiento general no debería haber sido tan paupérrimo como se vio en la segunda mitad del torneo. ¿Cómo es posible que un grupo de profesionales puedan tener momentos tan altos y momentos tan bajos por largo tiempo? Hay muchos problemas que no se pueden arreglar y más si tomamos en cuenta que se mantuvo una base que el técnico quería.

En la portería creo que se vio a un Luis García más sólido que en otros torneos, ya tiene confianza y seguridad, lamentablemente una lesión le impidió jugar la parte final del torneo. Gustavo Gutiérrez cumplió bien cuando tuvo que entrar, se le vio lo novato en algunas jugadas, pero si se le da confianza y preparación se puede convertir en un sólido suplente. Alfredo Saldívar ya debe salir del club.

La defensa fue un área muy castigada por lesiones y ausencias, no se logró estabilidad en esta zona y eso se vio a lo largo del torneo. Barbieri y Ortega eran la pareja titular, la lesión del argentino hizo que entrara al tiro Vanegas, hombre que si bien no es el próximo Da Silva, mejoró su nivel partido a partido. Sartiaguín tuvo algunos minutos, Torres Nilo jugó tanto de lateral como de central sin notarse tanto y en los laterales Salinas se lesionó, Raúl López vino de más a menos, Rigonato sólo fue su gol contra Pachuca y el joven Rodríguez tuvo buenos momentos en la lateral izquierda.

La media de contención fue de Baeza y Vázquez, hombres que jugaron bien en muchos momentos y en otros dieron que desear. No fueron estables y eso se notó en ciertos momentos. La falta de otro contención que los refrescara se notó dado que Ríos casi no tuvo minutos (y no tiene nivel ya) y González tuvo sus primeros minutos en la última fecha.

Un poco más arriba tuvimos a Sambueza y Castañeda, el primero empezó a todo galope y se quedó sin combustible por diversas razones. Castañeda no se acomodó nunca en el esquema actual y si bien tuvo chispazos su actuar gris lo llevó a la banca en muchos partidos. El fútbol del Toluca siempre salió de los pies del 14 rojo, se agradece que sea un profesional de cabo a rabo,, pero depender de un jugador de 37 años no es algo que sea positivo, sumado a eso que su producción decayó y sus compañeros no lograron dar el salto para suplir eso (aunque también había momentos en que el ritmo no era el ideal para la posición en que juega).

La delantera fue una lágrima. El otrora campeón de Goleo, Alexis Canelo, volvió a su nivel normal, sumando a eso múltiples lesiones, y no pesó. De Ian González, Michael Estrada y Brian Samudio poco y nada que decir, poco aporte de todos. Uno con ganas y sin calidad, otros con displicencia y otro que se veía perdido fueron nuestro ataque. El “Puma” Chávez tampoco es que haya sobresalido, pero con su par de chispazos en poco tiempo de juego se le vio un “algo” más que a los extranjeros.

El técnico es cosa aparte. Quizá dentro del vestidor hubo crítica y autocrítica, regaños, momentos donde recalcó la importancia de defender a la institución de manera loable, pero lo que mostró a la afición y la prensa fue otra cosa. Siempre veía todo bien, aunque en la cancha era claro que no, hablaba bonito decía que había trabajo, no reflejado, y al final se rompió. En la conferencia frente a Puebla la frustración se apoderó de él y empezó a repartir culpas (de manea disfrazada).

Para acabar, resulta extraño que tantas lesiones musculares, entre otras, hayan invadido al equipo. Ojalá se ponga énfasis en ello porque eso fue motivo de que no se haya mantenido la estabilidad en muchas zonas de la cancha.

Si bien numéricamente y en posición final el torneo fue de los menos malos de los últimos tiempos, eso no sirvió de mucho. En el aspecto futbolístico no hubo mejora, en cualquier lugar del mundo si no ganas durante la mitad de tu torneo ni de chiste podrías aspirar al título, bendita Liga MX que permite soñar no sólo a ocho sino a doce equipos y sí, en liguilla todo puede pasar, así que la vela sigue encendida, de manera tenue, pero encendida para muchos.

En el aspecto porcentual no hubo gran cambio, se perdieron puntos contra rivales directos, la multa nos respira en la nuca. No hay descenso, eso alivia a muchos, en lo personal es vergonzoso tener que estar involucrados en este tema después de años y años de estar en la parte alta de la liga, sin embargo, es un justo castigo por hacer las cosas mal en todos los niveles.

El rival en repechaje serán los Pumas de la UNAM, equipo que cerró bien el torneo, todo lo contrario de los Diablos Rojos. Será un encuentro interesante y ya de ahí lo que venga es bueno, ya en unos días escribiremos de ello, en esa etapa se podría lavar la mala imagen que se dejó en la fase regular, la cual fue el punto de este escrito. Gracias por leer y seguimos apoyando siempre al Deportivo Toluca.

domingo, 22 de agosto de 2021

UN FRUSTRANTE TOLUCA SALVA UN PUNTO EN EL JALISCO



Los Diablos Rojos del Toluca fueron al estadio Jalisco tratando de hacer que la mala demostración que dieron la jornada pasada quedara en el pasado y con ello volver a embalarse y, también, alejarse de un rival directo en el cociente, sin embargo, nada de ello sucedió y una parte grande de la afición quedó enojada por la manera en que se dieron las cosas.

La alineación de los rojos (vestidos de blanco) tuvo variantes, Luis García regresó al arco, Haret Ortega a la defensa, Jorge Rodríguez tuvo que entrar por Torres Nilo y Samudio tuvo una gran oportunidad al ataque en lugar de Castañeda. De todos estos cambios el que más aportó fue García, dejando en claro que ya es el #1 en el arco y que su presencia trae seguridad bajo los tres postes. Ortega y Barbieri siguen teniendo momentos de duda, no obstante, es la mejor pareja de centrales que puede tener el equipo, Rodríguez no lo hizo mal y Samudio no aprovechó su gran oportunidad, esto creo yo por la falta de acoplamiento con los otros ofensivos.



Vamos a la parte del ataque. Sambueza, Samudio, Canelo e Ian fueron el ataque, un ataque que generó poco pero muy claras opciones y no las concretaron. El actual campeón de goleo del fútbol mexicano no salió fino y erró sendas oportunidades, una de manera garrafal y otra donde se precipito; Ian González también pecó de falta de paciencia y dejó una clara en el primer tiempo. No sé si será cosa de espera a que Ian y Samudio se adapten mejor a quienes ya tienen más tiempo en el equipo o ver si sólo fue un experimento en este encuentro.

Atlas generó poco realmente y aún así estuvo a punto de ganar, en parte por el planteamiento medroso del Toluca que buscó cerrar el empate a cero y en parte porque sus cambios fueron para ofender al rival y casi le sale. Cristante, como ya mencionamos, apostó por traer el puntito y metió a Venegas, jugador que cometió un infantil penal en el tiempo agregado del partido. Afortunadamente Luis García detuvo el penal mal cobrado de Furch y ambos equipos se fueron con unidades divididas, sin que haya salido alguno favorecido por ello.

Todo lo bueno que se había ganado en las tres primeras jornadas desapareció en las siguientes tres. No sabemos cuál es la versión real del Toluca, los optimistas dirán que la primera, los pesimistas que la última y los más centrados que ninguna de ella, porque es un equipo gitano y no tiene un andar fijo. La próxima jornada el rival será Pumas y se debe ganar sí o sí para que en la fecha de descanso se pueda trabajar con más tranquilidad, mientras, toda la afición seguirá consternada y preocupada, ojalá los de dentro de la cancha ya mejoren por el bien de todos.